Jean Yves Theriault
domingo, 8 de mayo de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
LX
En Okinawa, a veces bajo la hegemonía china,
otras como reino independiente
o bien bajo el control de Japón,
dentro de su largo historial,
fue vedado el uso de las armas.
Aproximadamente en el Siglo XV nació en Okinawa
(en las localidades de Shuri, Tomari y Naha)
un sistema de defensa personal típica de Okinawa
y posteriormente esos sistemas de defensa se fueron perfeccionando
hasta adoptar la forma actual de Karate,
en sus distintos estilos o "escuelas".
En los años 1920-1940, se inició el proceso de difusión del Karate
hacia las otras regiones de la isla principal del Japón
y con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial
la difusión a nivel Mundial,
por intermedio de los grandes maestros que emigraron al exterior.
El Karate, en sus distintos estilos,
es practicado en el mundo por más de
30 ó 40 millones de personas en más de 100 países.
Podemos decir que el Karate es el más importante legado
que dio Okinawa al mundo y al ser la cuna del Karate,
es La Meca de todos los practicantes
de este Arte de las Manos Vacías.
viernes, 11 de marzo de 2011
LIX Sismo y Tsunami en Japón
Una tragedia tal conmueve profundamente, cualquiera sea el lugar donde suceda.
Pero claro, cuando la proximidad afectiva es mayor,
también mayor es el dolor.
Japón está irrenunciablemente ligado a nuestro corazón de budokas.
Delegaciones de argentinos que viajan
con mucho esfuerzo a la isla a perfeccionar sus arte;
maestros japoneses queridos que residen en su país de origen;
practicantes argentinos que viven en Japón,
a partir de becas, trabajo, visita a familiares que los hospedan y aquí,
en nuestro suelo, una colectividad japonesa centenaria
fuertemente integrada a nuestra cultura,
de la que forman parte nuestros maestros en el arte.
Japón es, de alguna manera, uno mismo en otra geografía.

Tiene una larga historia de honorable y eficaz lucha
contra obstáculos de toda naturaleza.
Algunos, verdaderas tragedias.
No viene al caso reseñarlas aquí.
Y siempre estuvo a la altura de las circunstancias;
seguramente esta vez, no será la excepción.
En la tremenda adversidad, volverán a asombrarnos.
Saben nuestros amigos, que cuentan con nosotros, argentinos artistas marciales.
Aquí estamos, para ayudar.
Fuerza, amigos.
Todo pasa. Esto también.
Un fraternal abrazo.
Claudio Veiga
martes, 1 de febrero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
LVII
-Click en la imagen para ampliar -Bushido. El camino del guerrero
"Hacer lo que aquí y ahora es justo y necesario"
“Lo cierto es que alguien que se expresa en una lengua prestada puede darse por contento si logra hacerse inteligible”
Inazo Nitobe. Prefacio a la primera edición de “Bushido. El camino del guerrero”
***
Inazo Nitobe (1862-1933)
fue un educador japonés y un intérprete cultural.
Su obra más conocida es "Bushido: El camino del guerrero" que publicó en 1905.
Creció en la ciudad de Morioka en el noreste de Japón,
hijo de una familia de ascendencia samurai.
Se especializó en Tokyo como agricultor, economista y se convirtió al cristianismo.
Vivió en Estados Unidos, lugar donde publicó el presente ensayo,
escrito originalmente en idioma inglés.
Luego de sus años en Estados Unidos volvió a japón
donde trabajó como funcionario en Relaciones Exteriores de su país hasta su muerte.
***
El término Bushido significa literalmente: guerrero, caballero y camino.
Estas tres palabras condensadas en una sola resumen,
a su vez, toda la complejidad de una cultura a lo largo de su historia.
El Japón que Nitobe sondea en la lejana Edad Media,
sigue latiendo aún hoy.
Es por eso que este documento sobre la nobleza y el comportamiento de los samurais,
que se despliega a partir de un apretado conjunto de reglas que perteneció a la tradición oral,
nos habla en presente y nos interpela sobre el arte de vivir nuestras vidas.
Este libro puede ser leído como un texto de historia comparada
entre la caballería medieval occidental y la japonesa.
Es también un libro sobre las virtudes éticas de los samurais.
Es por momentos un ensayo filosófico o una bella narración sobre el Japón de los guerreros.
Pero es, sobre todo, un viaje a través de las palabras hacia el alma del Japón.
La presente edición es fiel a su original inglés,
incluyendo la dedicatoria,
el prefacio y las notas que el propio Nitobe desarrolló
con agudo sentido pedagógico.
Contiene, además, un corpus de notas del traductor
que completan la información que el lector pueda requerir.
***
Del capítulo I: El Bushido como sistema ético
"Bu-shi-do se traduce literalmente como "guerrero-caballero-camino",
o sea, la forma en que la nobleza combatiente debía comportarse en su vida diaria
y en el desarrollo de su práctica militar.
En una palabra, los preceptos de la conducta noble,
el conocido noblesse obligue de la casta señorial.
Habiendo explicado el significado literal,
me tomaré la libertad de usar en adelante la palabra original.
Aconseja el uso del término la consideración de que esta palabra
describe una práctica única y peculiar,
un espíritu tan particular que no encuentra
una traducción adecuada en otro idioma".
"Por consiguiente, podemos denominar Bushido
al código de principios morales en que se educaban los caballeros
y al que debían seguir de por vida.
No se trataba de principios escritos.
Consistía en unas pocas máximas transmitidas de boca en boca
o a través de la pluma de algún guerrero o sabio conocido.
En la mayoría de los casos, era un código no enunciado ni escrito,
pero revestido con un poder indudable,
el poder de la norma grabada en lo más profundo del corazón.
El Bushido no es la creación de una mente aislada
o de personajes particulares.
Es el producto orgánico del desarrollo colectivo
través de los siglos de un arte militar".
"La palabra chino japonesa bu-ké o bu-shi (guerrero)
también fue adoptada en el lenguaje cotidiano.
Designaba una clase privilegiada,
un grupo que se destacaba por su vida violenta,
y que hacía de la guerra su medio de vida.
Durante un extenso período de enfrentamientos continuos,
estos hombres fueron reclutados entre los
caracteres más decididos y aventureros de la población.
El proceso de selección prescindía con rapidez de los tímidos y los débiles,
y solamente "la raza ruda, plena de virilidad, desbordante de fuerza bruta",
según la frase de Emerson, sobrevivía en las jerarquías y clanes samurais.
Los guerreros se hacían acreedores a considerables honores y privilegios;
pero esto también traía aparejadas grandes responsabilidades.
Muy pronto se advirtió la necesidad de un código común de conducta
para los guerreros profesionales, y más cuando estaban
continuamente en pie de guerra y agrupados en clanes diferentes.
Así como los médicos se ajustan a un código profesional,
y los hombres de leyes acuden a tribunales de honor
en caso de una violación de las reglas,
también los guerreros profesionales precisaban de alguna instancia superior
a la que recurrir ¡ Juego limpio en la lucha !
(…)
Si las estructuras militares se hubiesen manejado a ciegas
sin basarse en una moral elevada,
¡ cuán lejos de la caballería habría descendido el ideal del guerrero!
En Europa, la cristiandad dio significado a la caballería,
infundiéndole elevados ideales espirituales.
“Religión, guerra y gloria son las tres virtudes del perfecto caballero cristiano”,
dijo Lamartine
(...)
En el Japón, el Bushido se alimentó también de varias fuentes".
VER:
http://cnargentina.com.ar/tienda/productos/6064/9872040249/bushido-el-camino-del-guerrero





